El pasado 6 de diciembre estuve en Canópolis, el refugio de la Fundacion Trifolium: un lugar donde los animales pueden vivir con la calma y la libertad que merecen. En pleno Parc Natural del Garraf, perros y gatos viven en semilibertad, con espacio real para moverse, descansar y relacionarse sin el estrés que generan los refugios tradicionales. Desde el momento en que llegas, se percibe que no es un refugio convencional.
El entorno natural es parte esencial de su bienestar: senderos, zonas amplias, aire libre. Aquí la prioridad es que cada animal pueda recuperar seguridad y equilibrio emocional antes de encontrar a su familia. No hay rejas, no hay jaulas; hay un modelo diferente, centrado en sus necesidades reales.
La Fundación Trifolium rescata y cuida a decenas de animales que llegan en situaciones muy diversas. Ofrecen atención veterinaria con enfoque integral que combina medicina convencional con terapias naturales, siempre respetando el ritmo de cada individuo. También desarrollan proyectos de sensibilización y educación, porque mostrar lo que es el bienestar auténtico ayuda a transformar la mirada de quienes se acercan.
Y algo muy valioso: las visitas guiadas, una forma preciosa de conocer el proyecto desde dentro, entender cómo funciona la convivencia en semilibertad y acercarse a los animales de forma respetuosa. Participar en estas visitas no solo informa: también es una forma directa de apoyar su labor.
Aunque soy Terapeuta Felina, me resultó muy enriquecedor recorrer las zonas donde viven las manadas de perros y ver cómo conviven en ese entorno tan natural.
Además, la zona felina: Felípolis, es un espacio muy significativo para mí. Se trata del recinto donde viven alrededor de 50 gatos en semilibertad, distribuidos en espacios adaptados a sus necesidades naturales. Allí no solo viven gatos que esperan adopción, sino también gatos más ferales o desconfiados, que encuentran un lugar seguro donde ser ellos mismos sin presión. Es, además, un espacio profundamente vinculado a mi formación como Terapeuta Felina, ya que el proyecto de Terapia Felina y su formación de Terapeuta Felina profesional, incluyen visitas y jornadas de formación dentro de este entorno, permitiéndonos observar de cerca la convivencia, el bienestar y la gestión respetuosa de los gatos en un contexto real de protección animal.
En Felipolis, pude reencontrarme con algunos gatos que ya conocía y otros que tenía ganas de conocer.
Trifolium demuestra que otro tipo de protección animal es posible: uno donde el bienestar, la libertad y el respeto son la base de todo.
¿Cómo puedes ayudar?:
- Adoptando, si estás preparado para dar un hogar.
- Apadrinando a un perro o gato.
- Haciéndote voluntario/a.
- Haciéndote Socio o con donaciones de material o aportaciones económicas.
- Asistiendo a visitas guiadas.
- Difundiendo su trabajo para que llegue más lejos.



